Semana 27 # 20.01. – 26.01.2020 # Puerto Principe & Lima

Pasamos un último día a la playa con cocos y el martes vamos al aeropuerto. Kimberly se sube al avión de vuelta a Alemania y yo voy a Santo Domingo. Allí tomo un bus a Haití al día siguiente. En la frontera me alivia 15 dólares alguien que se hace pasar por un guardia de fronteras. La zona fronteriza es un simple caos. Desafortunadamente todos en Haití hablan francés y la comunicación es muy difícil. Al final del día aún consigo llegar a mi hostal en Puerto Príncipe.

El próximo día hago un tour por la ciudad con Claude un guía local quien por suerte habla inglés. Un gran parte de la ciudad todavía está destruyendo por el terremoto hace unos pocos años. Me monstra la catedral destruyendo, el centro devastado y además Petiónville, un barrio moderno y nuevo. El estado del centro de la ciudad está realmente asustando.

El viernes tomo el vuelo a Fort Lauderdale en los Estados Unidos y otro a Lima en Perú. Llego en la noche y el próximo día me encuentro con una amiga de Barranquilla quien vive a Lima. Me monstra la cuidad y visitamos el centro y los barrios Barranco y Miraflores. Por el almuerzo hay Ceviche, una comida típica de Perú. Lluego nos encontramos con otra amiga y vamos a la fiesta porque es el día de mi cumpleaños. El domingo camino por la ciudad y visito el show en el Parque del Agua.

La Cathedral de Puerto Príncipe
Puerto Príncipe I
Puerto Príncipe II
Puerto Príncipe III
Puerto Príncipe IV
Puerto Príncipe V
Puerto Príncipe VI
Barranco I
Barranco II
El Parque del Agua

Wir verbringen einen letzten Tag am Strand mit Kokosnüssen und am Dienstag fahren wir zum Flughafen. Kimberly steigt in das Flugzeug zurück nach Deutschland und ich fahre nach Santo Domingo. Dort nehme ich am nächsten Tag den Bus nach Haiti. An der Grenze werde ich um 15 Dollar erleichtert, weil sich ein Fremder einfach als Grenzschutzbeamter ausgibt und Geld fordert. Das Grenzgebiet ist ein einziges Chaos. Leider sprechen alle in Haiti Französisch, und die Kommunikation ist sehr schwierig. Am Ende des Tages schaffe ich es immerhin in mein Hostel in Port-au-Prince zu kommen.

Am nächsten Tag mache ich mit Claude, einem einheimischen Führer, der glücklicherweise Englisch spricht, einen Rundgang durch die Stadt. Ein großer Teil der Stadt ist noch immer durch das Erdbeben vor einigen Jahren zerstört. Er zeigt mir die zerstörte Kathedrale, das verwüstete Zentrum und auch Petiónville, ein modernes und neues Viertel. Der Zustand des Stadtzentrums ist wirklich schockierend.

Am Freitag nehme ich den Flug nach Fort Lauderdale in den Vereinigten Staaten und einen weiteren nach Lima in Peru. Ich komme nachts an und treffe am nächsten Tag eine Freundin aus Barranquilla, die in Lima lebt. Sie führt mich durch die Stadt, und wir besuchen das Zentrum und die Viertel Barranco und Miraflores. Zum Mittagessen gibt es Ceviche, ein typisch peruanisches Gericht. Dann treffen wir eine weitere Freundin und wir gehen Feiern, ich habe schließlich Geburtstag. Am Sonntag bin ich alleine in der Stadt unterwegs und besuche die Show im Parque del Agua.